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18 de noviembre de 2009 Departamento de Innovación, Empresa y Empleo, a través de ANAIN
Dentro de las actividades de las “Semanas de la Ciencia, Tecnología e Innovación 2009”, organizada por el Departamento de Innovación, Empresa y Empleo del Gobierno de Navarra a través de ANAIN, a lo largo de esta mañana se ha desarrollado en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra el taller formativo La innovación desde el futuro emergente, impartido por el psicólogo y doctor en filosofía Guillermo Echegaray Inda.
Ante unos cuarenta directivos de empresas navarras, Echegaray defendió la Teoría de la U, de Otto Scharmer, como “un novedoso marco teórico y metodológico para promover iniciativas de cambio y posibilitar la genuina innovación de las organizaciones”.
Según Guillermo Echegaray, es importante que las empresas y organizaciones se enfrenten a problemas complejos de una forma profunda y reflexiva, de una forma que permita plantear las condiciones verdaderas para que el futuro emerja. “Es fundamental que la organización suelte la carga necesaria, para lograr la apertura a un espacio de posibilidades infinitas de donde emerge el futuro”, afirma el psicólogo. “De esta manera el futuro se nos acerca en la medida en la que tendemos a él”, concluye.
Para llegar a crear las condiciones necesarias que nos lleven al futuro emergente propuesto en la Teoría de la U, es necesario que la empresa vaya realizando diferentes aperturas:
En opinión de Echegaray, en la parte baja de la U se habla de un compromiso colectivo, porque “nuestro futuro es un futuro de compromiso colectivo” y esto se comprueba cada día con lo que pasa con las fusiones de bancos, empresas, etc. “El cambio climático, los problemas del agua, del hambre, la crisis financiera…, esto no sólo lo hace una persona, lo hace una colectividad y sólo si hay una experiencia de compromiso colectivo se puede cambiar, podemos actuar”, explica el ponente del taller. Echegaray resume la Teoría de la U en que “primero hay que observar para luego retirarse y reflexionar y después actuar en un instante”.
Para continuar, Guillermo Echegaray planteó un experimento entre los asistentes, consistente en formularles 6 preguntas para que, a partir de su contestación, pudieran colocarse en una determinada posición, en un nivel de atención diferente ante la vida.
Posteriormente, los asistentes se organizaron por grupos para poner en común opiniones sobre la pregunta ¿Cuáles son las dos o tres fisuras más significativas que encontramos en nuestras empresas u organizaciones de cara al futuro? Como punto final al taller, Echegaray trabajó con los grupos la aplicación de esas cuestiones a la Teoría de la U, y su colega Katia del Rivero las trasladó a la metodología de las constelaciones organizacionales.