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23 de julio de 2010 Negocios en Navarra - Revista 216
Alejandro Rojas, Responsable de Innovación, Maite Royo, Responsable de I+D, y Javier Osés, Director, de Proinec en el laboratorio.
La universidad es una interesante cantera de emprendedores tecnológicos y científicos. Genetrix, Advancell o Galchimia son sólo algunos ejemplos brillantes de iniciativas surgidas de la investigación que se realiza en los centros académicos de nuestro país y un ejemplo de la capacidad para transferir resultados al tejido empresarial cuando existe una política de promoción empresarial favorable.
Las empresas innovadoras de base tecnológica (EIBT) permiten aprovechar este conocimiento y abren nuevas puertas profesionales a los investigadores. El modelo empresarial EIBT aporta vitalidad a las economías y generan empleo cualificado en sectores de futuro (biotecnología, nanotecnología, TIC, renovables) al tiempo que revierten en la sociedad los avances científico-tecnológicos en forma de productos y servicios innovadores.
En España, la creación de empresas que responde a este perfil, bien surgidas de la esfera académica como aquellas provenientes de los centros tecnológicos o de los departamentos de I+D de las empresas, es relativamente reciente si se compara con países como Reino Unido o Alemania, aunque en los últimos años su número está proliferando.
El proceso para crear una spin off no es nada fácil. La gestación de este tipo de iniciativas tan diferentes, que implica la transformación de la investigación en valor empresarial, exige la confluencia de ciertas condiciones y facilidades para los promotores: financiación, apoyo técnico especializado y un buen funcionamiento del sistema ciencia-tecnología-empresa (C-T-E).
La experiencia desarrollada en Navarra, donde opera desde el año 2000 un programa regional para la detección y puesta en marcha de EIBT dentro del Plan Tecnológico de Navarra, ha supuesto un avance muy significativo, especialmente en lo que se refiere a la calidad de los servicios que se facilita a los impulsores de las iniciativas empresariales. Prueba de ello es la elección en 2009 del citado "Programa EIBT" como buena práctica transferible a otras regiones por la Comisión Europea.
Las ideas de negocio con potencial suficiente para convertirse en EIBT son abordadas desde el plano empresarial, comercial y tecnológico. Hablamos de investigar el mercado, testar la tecnología o el producto y ponerlos en clave de mercado, comprobar su viabilidad empresarial, formar al futuro empresariado, obtener recursos financieros, etc. La existencia de una red de trabajo que implica tanto a productores científicos y tecnológicos como a entidades expertas en el desarrollo de empresas ha demostrado ser la fórmula más acertada para garantizar la transferencia de conocimiento del laboratorio al mercado.
Cómo surge el caso Proinec
En el año 2006, Javier Osés, investigador de la Universidad Pública de Navarra y promotor empresario de la empresa Proinec se encontraba en plena redacción de su tesis doctoral sobre películas comestibles a partir del suero lácteo y otros compuestos. Su objetivo era evaluar su posible aplicación para recubrir productos alimenticios motivado por "la creciente demanda por parte de los consumidores de alimentos más saludables y seguros, con vida útil prolongada junto con la necesidad de mejorar la capacidad de reciclaje y biodegradabilidad de los envases".
A finales de 2006, Javier lleva su idea de negocio al "Programa EIBT" y comienza la configuración del proyecto de empresa, tarea que compagina con su actividad investigadora en la UPNA que abandonará dos años más atrde para dedicarse por completo al lanzamiento de su futura empresa.
Los estudios del mercado nacional que se realizan desde el programa confirman el interés y la necesidad de la idea propuesta para la industria agroalimentaria. Tras múltiples contactos, tanto con potenciales clientes nacionales como con universidades para analizar la oferta tecnológica existente en este campo, se acaba de remodelar el negocio y se configura un plan de viabilidad para la captación de socios y capital riesgo.
Proinec echó a andar en 2009 y hoy la empresa, premiada en varias ocasiones (Premios Ideactiva 2007 y 2008 para jóvenes emprendedores, Premio Bancaja 2009), cuenta con seis profesionales en plantilla y la capacidad tecnológica necesaria para ofrecer productos y servicios al sector agroalimentario.
Nuevas EIBT
Gracias al "programa EIBT", entre 2001 y 2010 se han constituido en Navarra 25 nuevas empresas, de las cuáles continúan con su actividad 21 que operan principalmente en los sectores bio y TIC.
In2 Printing Solutions: soluciones digitales sobre diferentes sustratos.
Proinec: recubrimientos comestibles.
Geoactio: telecomunicaciones.
Simax: Simulador de conducción.
Ojer Pharma: medicamentos dermatológicos.
Tafco Metawireless: sistemas de comunicación inalámbricos.
Orbital Aerospace: Aviónica.
3P Biopharmaceuticals: producción de proteínas.
Iden Biotechnology: generación de conocimiento agrobiotecnológico.
Barbolight: sistemas de iluminación LED.
Sensolab: Análisis sensorial de alimentos.
AC Solar XXI: eficiencia energética.
Ansabere Surgical: material quirúrgico.
Cromasa Identificación electrónica: sistemas de identificación animal.
Open Bravo: gestión empresarial en software libre.
Digna Biotech: desarrollo preclínico y clínico de la Propiedad Intelectual.
Idifarma desarrollo farmaceútico: desarrollo de medicamentos.
Embelectronip: comercialización de IP.
Tecnan: nanoproductos.
Pharmamodelling: farmacocinética.
D2D: E-salud.
Información elaborada por Negocios en Navarra