Tres congresistas de EE.UU. evalúan la crisis de la industria automotriz
En medio del debate por la posible aprobación de un rescate a las principales automotrices estadounidenses (Chrysler, Ford y General Motors), una delegación de tres parlamentarios de la Cámara de Representantes de ese país, realizó una visita a Chile, como parte de una gira de conocimiento por la región, que también incluyó a Perú y Argentina.
18 de diciembre de 2008 Diario Financiero
?Es justo salvar a las automotrices porque representan millones de millones de empleos directos e indirectos?, destacó el representante demócrata por Texas, Rubén Hinojosa. El plan de rescate estadounidense a la industria automotriz fue aprobado en la Cámara de Representantes, pero no así en el Senado. ?El presidente de EE.UU., George Bush, permitió que cierta parte del dinero (US$ 14 mil millones) del programa de alivio de activos complicados (TARP, su sigla en inglés) fuera utilizado para un crédito puente para las automotrices. Entonces, hay cierta estabilidad ahí, en el acento del presidente de no dejar caer a la industria?, destacó Gregory Meeks, representante demócrata por el estado de Nueva York, e integrante del comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. El congresista afirmó que los US$ 14 mil millones que Bush autorizó para la industria de manera temporal bastarán hasta la aprobación del plan. ?Es suficiente para dar la confianza de que la industria no está desapareciendo y que nos vamos a asegurar de que tenga éxito?, dijo Meeks, quien encabezó la delegación a Chile. Según explicaron los congresistas, el público estadounidense busca la rápida aprobación del plan de rescate a las automotrices. ?La gente piensa que si las automotrices quiebran en este entorno de estar en el fondo de una recesión, eso tendrá implicancias más amplias respecto de la economía como un todo, lo cual sería muy destructivo?, Paul Ryan, republicano por Wisconsin, miembro del comité de Presupuesto. Necesidad del rescate Cuando el Congreso estadounidense aprobó el plan de rescate del Departamento del Tesoro, había una preocupación de que el sistema financiero completo colapsara, explicó el republicano Paul Ryan. ?Con eso, no sólo con Estados Unidos entrando en una recesión, sino también el resto del mundo, nos sentimos en la obligación de pensar que eran tiempos extraordinarios, y que necesitábamos prevenir el colapso del sistema financiero completo. Pero ahora nos estamos moviendo hacia la categoría de industrias y empresas específicas y para algunos de nosotros es preocupante ir en esa dirección, ya que algunos pensamos que fue diseñado para el sector financiero desde una perspectiva más amplia", argumentó Ryan. Según el republicano, esto generará un debate respecto de cómo usar la segunda mitad del dinero, lo cual se deberá votar entre enero y febrero. Por su parte, el representante Gregory Meeks afirmó que no se busca un sistema que rescate a todas las empresas que estén en riesgo, pero en el caso de los fabricantes de automóviles es importante un rescate dado que de ella dependen cerca de cinco millones de puestos de trabajo. "Hay una conexión directa entre la crisis fiscal y la industria de servicios financieros, porque todas estas empresas tienen compañías financieras y el problema es el acceso al crédito. Cuando se ve a la industria automotriz, esta ha reducido sus ventas entre 30% y 40%, como resultado de los problemas de acceso al crédito y liquidez. Como resultado, tenemos que preocuparnos de que esta industria sobreviva", afirmó Meeks. Reuniones en Santiago Los legisladores estadounidenses se reunieron en Santiago con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma y otros representantes del gobierno, y líderes empresariales. ?Estamos aquí por el gran ejemplo de la relación que Chile ha tenido con Estados Unidos, y el éxito del Tratado de Libre Comercio que entró en vigencia en 2004. Creemos que la relación entre ambos países puede ser un ejemplo para toda Latinoamérica?, explicó Meeks. De hecho, según cifras publicadas el martes por la Dirección de Relaciones Económicas chilena, el comercio entre Chile y Estados Unidos se incrementó 155% en los cinco años desde que entró en vigencia el tratado de libre comercio. EE.UU. es el primer socio comercial de Chile, con una participación de 15,2% en el intercambio comercial de Chile.